martes, 3 de abril de 2012

El artista Marcelo Díaz García me regala una de sus obras

El pasado 30 de marzo, el artista Marcelo Díaz García tuvo la generosidad de regalarme una de sus obras. Marcelo, además de escultor, pintor..., es también poeta, autor de libros bellísimos, donde el lirismo y la emoción recorren sus páginas:

"El día que supe virar mi rostro
y mis pies, obedeciendo mis ojos
tenía la edad ya rehecha en las cuestas.
Los bellos remiendos como dermis labrada"
(De Mapa de Costas, Huerga & Fierro, Madrid, 2011)

"No es Marcelo Díaz (Villasequilla, Toledo, 14 de abril del 1950) un artista común. Sus manos labran sobre la madera nobles esculturas de formas generosas y estéticas espectaculares, que no denotan otra cosa que sus experiencias personales. Pero otros materiales, como el hierro y la cerámica no le son ajenos. El escultor, que reside desde hace ya una eternidad en Vila-real, ciudad que le es absolutamente propia, acaba de regresar de Serbia, donde ha participado en diferentes actividades artísticas, como la Trienal de Cerámica Artística Contemporánea, en Belgrado; el XX Simposium Internacional de Terra, en Kikinda; o el Encuentro Internacional de Escultores en Apatin, donde deja en legado la obra Tus días están contados. "Ha sido toda una experiencia de vida", asegura el toledano.
Su labor es siempre introspectiva en el sentimiento, audaz en las formas y noble de planteamientos. Se dice que la obra es el vivo retrato del artista, y en el caso de Díaz, esta es una máxima que se reconoce. Volúmenes, formas y colores se entrelazan en sus piezas matéricas, donde se encuentra la víscera personal de un hombre que no entiende de superficialidades. Cerebral y meditativo, humilde y con una fuerte personalidad, Marcelo Díaz transmite sólo con la mirada la energía de a quien sobran las palabras".

(Extracto de "El Periódico Mediterráneo")

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