viernes, 18 de mayo de 2007

BRUGUERA: LA MADRE DE TODOS LOS "COMICS"

La Editorial Bruguera nació en 1910, cuando Juan Bruguera Teixidó fundó en Barcelona El Gato Negro, publicando al principio, novelas de amor, policíacas, biografías y libros de chistes. En el año 1917 apareció TBO, fundado por Joaquín Boigas cuyo éxito hizo que Bruguera sacara al mercado en 1921 Pulgarcito con la intención de hacer un humor diferente. En 1933 murió Juan Bruguera y el negocio pasó a manos de sus hijos, Pantaleón y Francisco. La editorial sobrevivió a la Guerra Civil y en 1939 fue rebautizada con el nombre que hoy la conocemos y pronto se vería que la producción de Bruguera era un humor basado en lo cotidiano y que podemos recorrer en ella, con la perspectiva de un tiempo que se fue con nostalgia, un retrato sociológico de la España de la posguerra, la época de la autarquía y el posterior desarrollismo franquista de los años sesenta.

Hacia 1970, época dorada de la editorial, llegaba a publicar más de cuatro millones de revistas al mes, repartidas entre DDT, Tiovivo, Din Dan, Lily, Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape entre otras.

Los humoristas de Bruguera crearon un sinfín de arquetipos concretos en sus personajes con un estilo sui generi, en donde la repetición de escenas, símbolos y lenguaje formaron un lenguaje propio, muy imitado actualmente en las modernas series de televisión.



Artistas tales como Cerón, Cifré, Conti, Enrich, Escobar, Gin, Grosset, Iranzo, Ibáñez, Karpa, March, Schmidt, Muntañola, Peñarroya, Royo, Sabatés, Sanchís, Sifré, Keto, Toni, Vázquez y muchos más, conformaron ese universo de ilusiones.

Como norma general todas las historietas recogen un final explosivo más bien infeliz, con un gag que merece un tratamiento especial al ilustrar el golpe físico o psíquico del protagonista.

El coloso Bruguera quebró estrepitosamente en 1986 y el fondo editorial pasó a manos de Ediciones B, del Grupo Zeta, pero a pesar de que perdura en el imaginario popular y muchas de sus historietas han sido reeditadas, ya nada es igual.





Ilustraciones: Seronoser.free

Texto: © Felipe Sérvulo

jueves, 17 de mayo de 2007

LA PLAÇA NOVA DE BARCELONA

La llamada plaça Nova de Barcelona, se comenzó en 1355 cuando se derribaron varias casas que había delante del palacio episcopal, según consta en documento conservado en el Archivo Municipal. Se terminó en abril de 1358 y en ella se hacía el peso de la paja, lo que daría el nombre a la calle cercana que se denomina de la Paja. Debido a esta reforma, se descubrieron las torres que servían de resguardo a una de las puertas de la ciudad romana, en concreto la Porta Decumana. Esta plaza sufrió una profunda transformación urbanística tras la remodelación que se efectúo en el barrio tras la Guerra Civil (1936 - 1939). Se hizo mucho más grande, es la actual plaza que hay frente a la Catedral y sus edificios más nobles se desmontaron piedra a piedra para ser reconstruidos en nuevos emplazamientos del Barrio Gótico lo que originó la natural controversia en la época.

Texto y acuarela: © Felipe Sérvulo

Exposición

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