17 de mayo de 2008

La Sagrada Familia en dos tiempos

Esta imagen que os traigo sobre las obras del templo de la Sagrada Familia es de 1926, fotografía que he encontrado en la Feria Dominical del libro de Sant Antoni de Barcelona.


Además no he podido resistirme a compartir con vosotros esa belleza de luz de la fachada principal actualmente. El autor de la imagen es el fotógrafo Pere Vivas.





Para saber más:

Sagrada Familia
Por Barcelona, una visión muy personal
La Sagrada Familia en Wikipedia

5 de mayo de 2008

Torre de la calle Maestra de Andújar (Jaén)


Torre de la calle Maestra de Andújar (Jaén). El nombre de la calle es muy común en España, ya que era la primera que se trazaba en la ciudad (la "maestra") para servir de patrón al resto de calles.

Sobre esta torre, mi amigo, el Cronista de Andújar Enrique Gómez Martínez, me ha enviado la siguiente descripción:

"La casa de la Torre, conocida por Torre de los Cárdenas y Valdivia, propiedad municipal, pertenece a la casa, ya desaparecida, edificada por Cristobal Cárdenas y Teresa Valdivia, de la segunda mitad del siglo XVI. Es una torre mirador dispuesta en chaflán para que su portada, en el cuerpo central, obtengan una visualización completa que el ancho de la calle le negaría, está construida en tapial y ladrillo, organizada en tres pisos de tamaño desigual e individualizados mediante cornisas. El primero, la puerta, en vano adintelada. Entre cornisas, un entablamento con un hiperdesarrollado friso. El balcón posee frontón triangular con medallón en su interior. Está rematado por el escudo de los Cárdenas. En su flanco derecho, el linaje de los Cárdenas portado por niños togados y cruz de Calatrava. En el izquierdo, el linaje de los Valdivia.
El mirador es de ladrillo y posee un arco de medio punto en cada uno de sus frentes."

Esta acuarela se la dedico a mi paisano Manuel Amaro Parrado, autor de la excelente bitácora FOBOS

2 de mayo de 2008

Hospital de Sant Pau (Patrimonio de la Humanidad)




















La postal nos muestra el hospital en obras, por lo que debe ser los primeros años del siglo XX, ya que su construcción comenzó en 1902 y duró 18 años.
El mismo es un compendio de arquitectura modernista, con elementos de diversos estilos, obra de Domènech i Montaner , el mismo arquitecto del Palau de la Música Catalana.
Tanto el hospital como el Palau, están declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


Sant Pau, hoy

23 de abril de 2008

Las Vistillas de Andújar

Acuarela presentada por mi al Salón de Primavera de la Agrupació d'aquarel-listes de Catalunya, agrupación de la que recientemente me he hecho socio y en donde he encontrado buenos compañeros, además de excelentes artistas.
La exposición puede visitarse desde el 22 de abril al 9 de mayo de 2008, en la galería de la entidad, Diputación, 423 de Barcelona (Metro línea 2, dirección Pep Ventura, parada Monumental). De 10 a 13 y de 18 a 21, sábados, domingos y festivos cerrado.
La obra se titula "Quiosco de Las Vistillas". Las Vistillas es un parque de Andújar.
Andújar es un municipio de la provincia de Jaén (Andalucía, España). Cabecera de la
comarca conocida como la Campiña de Jaén, con casi 957 km² de superficie es el municipio con mayor extensión de toda la provincia. Tiene una población, según datos de 2006, de 38.662 habitantes. Su término municipal está dividido por el Guadalquivir, quedando al norte el Parque natural de la Sierra de Andújar perteneciente a Sierra Morena y al sur la vega y campiña. Ciudad industriosa y bien comunicada, es la tercera más poblada de la provincia.

Más acuarelas

12 de abril de 2008

Arco del Triunfo

Casi todos los arcos de triunfo que hay en el mundo, se erigieron para conmemorar algún acto de guerra. El Arco de Triunfo de Barcelona , es uno de los pocos que han tenido un carácter lúdico y civil, como fue el ser la entrada principal de la Exposición Universal de 1888 que se ubicó en el parque de la Ciudadela.
Fue diseñado por Josep Vilaseca i Casanovas, con estructura de ladrillo vista, de estilo neomudejar y con una altura de 30 metros.
El friso delantero fue realizado por Josep Reynás y el trasero por Josep Llimona, representando ambos distintas alegorías.


3 de abril de 2008

Feria Dominical del libro de San Antonio en Barcelona


Una opción interesante en nuestra visita a Barcelona, es un paseo por la “Fira dominical del llibre del mercat de Sant Antoni” que se celebra cada domingo por la mañana y está situada en la manzana comprendida entre las calles Comte Borrell, Comte D’Urgell, Tamarit y Manso, en el espacio que configura el exterior del mercado de San Antonio. Dicha feria tiene más de cien puestos dedicados con preferencia al libro usado y de ocasión, a los tebeos o “comics”, revistas, sellos, periódicos, postales, fotos… todo lo que en el argot de los vendedores se denomina “papel”. Nació tras el final de la Guerra Civil en 1939 cuando los traperos de Barcelona llevaban sus carros con el material descrito y lo volcaban para venderlo en los aledaños del mercado, el cual es obra del arquitecto Antoni Rovira i Trías, edificándose entre los años 1872 y 1884.
Posteriormente se reglamentó esta actividad y actualmente los puestos son propiedad del Ayuntamiento de Barcelona que los explota en régimen de cesión a los particulares, a los cuales les cobra unas tasas. A dichos puestos no pueden acceder sociedades de ningún tipo.
En los últimos años, los profesionales del sector observan con inquietud como las nuevas tecnologías les han ganado terreno y una gran parte del mercado ya ofrece productos relacionados con la informática, lo que hace exclamar a los nostálgicos aquello de que “esto ya no es lo que era”. Incluso los más agoreros pronostican su desaparición en un plazo más o menos largo.



Una pincelada de su ambiente, podemos encontrarlo en palabras de nuestro controvertido Nobel de literatura Camilo José Cela, que decía: Donde menos se piensa salta la liebre, y cuando menos se espera aparece El Abuelo, de Galdós en su edición de 1897, o se descubren tres números de "Dau al set" que hacen las delicias del bibliófilo. "De llibres i paraigües, no se tornen gaires", dice el refrán, y es cierto: vuelven pocos pero no se pierde ninguno y, después de los años y malandanzas, todos acaban varando en los tenderetes de San Antonio: lo que se precisa es no perder comba para que no vuelvan a volar como murciélagos zigzagueantes y temerosos. El amanuense, una mañana que las cosas se le dieron bien, encontró por seis duros las seis series de la Barcelona retrospectiva explicada por Aureli Capmany; no es la edición princeps del Quijote, pero si cinco docenas de fotografías entrañables.
Como podemos comprobar, el tiempo inclemente, ha pasado por el texto de Cela, no obstante sigue incólume el espíritu del mercado y aunque el autor de este artículo, admirador pertinaz de él desde hace muchos años, reconoce que hubo tiempos mejores, piensa que, a pesar de la evidencia, no es extraño todavía encontrar “papel” interesante. Aunque aquí como en todo en la vida, hay que tener paciencia, constancia y suerte.



Estatua de Antoni Rovira i Trías, arquitecto del mercado de San Antonio, situada en la plaza que lleva su nombre.

Para saber más:

Los mercados modernistas de Barcelona

Más sobre Rovira i Trías y el "Eixample"

© Felipe Sérvulo

26 de marzo de 2008

Calle Barra de Ferro

La calle Barra de Ferro, desemboca en la calle Montcada.
La calle Montcada de Barcelona, está considerada como museo de arquitectura civil. Los primeros edificios datan de mediados del XII cuando
Ramón Berenguer IV concedió a un grupo de nobles, encabezado por Guillen Ramón de Montcada licencia para construir en esta zona en reconocimiento a su participación en la conquista de Tortosa (1148). La estructura común de los palacios góticos de esta calle suele empezar por un arco semicircular dovelado que da paso a un patio del que arranca una escalinata de acceso a la planta primera, en la que se distribuían las estancias de los señores de la casa. La parte baja estaba destinada a oficinas de negocios y en la parte superior vivía el servicio. Algunos edificios tenían torres de baja altura, desde donde veían venir a los barcos, ya que la línea de mar estaba más cerca que ahora.
Sita en el barrio La Ribera, está en ella el museo Picasso de Barcelona.

Texto y acuarela: © Felipe Sérvulo
Más acuarelas: Artelista

12 de marzo de 2008

La odisea del Winnipeg (y 3)

A las nueve de la mañana se inició el desembarco, recibiendo en todo momento muestras de apoyo y alegría de una masa ingente de chilenos que ocupaban los muelles con bandas de música, pancartas y cánticos.
Después de almorzar, a las 15 horas embarcaron en un tren especial que les iba a llevar a Santiago. El viaje de alrededor 150 kilómetros debía durar 2 ó 3 horas como máximo, pero llegó a su destino a las 20.30 debido a las manifestaciones de afecto que les dispensaban miles de chilenos por todas las estaciones que pasaban. Al llegar a la estación de Mapocho, en Santiago, según testimonio de Jesús del Prado:

El recinto ferroviario estaba repleto de miles de personas. Había racimos humanos encaramados hasta en las farolas que iluminaban la estación, y nos aplaudían dándonos la bienvenida. Cantaban nuestras canciones, la banda de música que allí había tocaban aires alegres. Al bajar del tren se nos vino encima una avalancha de personas desconocidas que nos abrazaban y prácticamente nos arrebataban las maletas.
Al salir de la estación un español, un hombre que yo había visto pelear en la guerra, lloraba como un niño. Le pregunté ¿Qué le pasa? ¿Por qué llora? y él me respondió: ¡Cómo no voy a llorar, si aquí nos reciben como a héroes, y hasta hablan castellano! Ese hombre había estado, después de la guerra, en un campo de concentración en Francia.

Sobre las consecuencias que tuvo para España y para Chile, el país de acogida, según palabras de Julio Gálvez Barraza:

Jamás hubo un derroche de talentos de tal naturaleza como la experimentada en España durante y al término de la guerra civil. Los españoles libres y pensantes de esa época, tuvieron sólo dos alternativas: La de enmudecer allí para siempre o adherirse al nuevo régimen o emprender el camino del éxodo e intentar desarrollarse en otra tierra. Chile, entre otros pocos países, fue, para una parte de esos librepensantes, la tierra prometida y el país tuvo la inmensa fortuna de recibir a parte de ese admirable éxodo.

Aún cuando el Chile de 1939 estaba gobernada por el Frente Popular encabezado por el Presidente Pedro Aguirre Cerda, la ceguera y la insolidaridad de algunos políticos, que se opusieron a la entrada de intelectuales o profesionales, fue uno de los principales obstáculos que impidió una inmigración más numerosa y un mayor aporte de experiencias y conocimientos de esos refugiados. Pero estas limitaciones no fueron suficientes. Lo cierto es que el pasaje del Winnipeg no se nutrió de intelectuales. La inmensa mayoría la constituían campesinos, obreros calificados, pescadores que mucho contribuyeron al "despegue" chileno de la época. Pero no es menos cierto que gracias a la porfía de Neruda, que embarcó a varios trabajadores del intelecto y gracias al posterior desarrollo en Chile de los hijos de esos viajeros, apenas unos niños en el año 1939, se transmigró también un poco del conocimiento, de la cultura y de la inteligencia que perdió España tras la catástrofe y el posterior éxodo.

Si tenemos que hablar del aporte, de todo orden, de los refugiados españoles al desarrollo del país que los acogía, no podemos circunscribirnos solamente a los pasajeros del Winnipeg, nombre mítico que, por otra parte y con todo merecimiento, se ha convertido en un símbolo de la inmigración española a Chile. La diáspora española comenzó antes del 3 de septiembre de 1939, fecha de la llegada del barco al puerto de Valparaíso, y continuó hasta finalizar la década del 40. Bien es cierto que, nunca antes, -ni después- del arribo del Winnipeg, fue en un conjunto organizado tan numeroso.

Al principio, los refugiados, tenían en su fuero interno la esperanza de que se produjera un cambio rápido en la situación política de España que les permitiría volver pronto a su patria. Más tarde, con la derrota del nazismo, pensaron que los aliados les ayudarían y que el derrocamiento de Franco iba a ser cosa de pocos meses. Pero pasaron los años y es de sobra conocida la postura que fueron adoptando las potencias vencedoras sobre el régimen.

Los refugiados, por este motivo, se fueron integrando cada vea más en el país de acogida. Los viajeros se fueron separando entre sí hasta casi no relacionarse entre ellos y la mayoría nunca más volvieron a España, pero Pablo Neruda, como alguien dijo, había escrito un poema en el Atlántico.

Texto: © Felipe Sérvulo

Las penúltima foto corresponde al escritor Julio Gálvez Barraza, autor de un excelente libro en el que habla del poeta y de la especial relación que tuvo con España titulado "Neruda y España".

Vídeo de Julio Gálvez
Ficha del libro
Comentario del libro



28 de febrero de 2008

La odisea del Winnipeg (2ª parte)


El 15 de agosto el vapor hizo la primera parada en la isla francesa de Guadalupe, en concreto en el puerto de Pointe à Pitre, donde se abasteció de víveres y de agua. Después de algunas horas allí, el Winnipeg continuó su marcha hacia Panamá, en cuyo trayecto los refugiados pudieron oír las noticias que hablaban del inminente comienzo de la que sería la Segunda Guerra Mundial.

El 20 de agosto, el Winnipeg llegó al puerto de Colón, ya en Panamá, en donde permaneció detenido oficialmente por no disponer del dinero para pagar el peaje del Canal, pero realmente la demora se debió a que la prensa panameña había difundido la falsa noticia de que en el barco viajaban enfermos contagiosos, por lo que durante los cuatro días que estuvo anclado no se permitió bajar a nadie. Durante ese tiempo, el gobierno español en el exilio y el gobierno francés hicieron numerosas llamadas a las autoridades norteamericanas y panameñas para intentar solucionar el problema. Tras una exhaustiva revisión médica y comprobando que a bordo no había ningún apestado, se permitió continuar el viaje y tras su paso por el Canal de Panamá, el barco entró en aguas del Pacífico.

El miércoles 30 de agosto los pasajeros avistaron tierra chilena y el vapor atracó en el puerto de Arica, en la frontera con el Perú, en donde recibieron las primeras muestras de afecto del pueblo hermano. Se esperaba que llegaran a Valparaíso en los primeros días de septiembre, en donde se estaba preparando la recepción de los refugiados. La misma noche del 30 de agosto, se continuó el viaje ya por aguas chilenas, lo que trajo una gran tranquilidad al pasaje, pues hasta ese momento temían que el barco pudiera volver por presiones de las autoridades franquistas.

Los dos mil kilómetros que separan Arica de Valparaiso, se realizaron en dos días por lo que en la noche del sábado 2 de septiembre ancló en la Bahía de Valparaíso. Debido a la normalidad que se respiraba a bordo, las autoridades chilenas decidieron que el desembarco se realizara en la mañana del domingo 3 de septiembre, un mes después de su comienzo.

Si tenemos que hablar del aporte, de todo orden, de los refugiados españoles al desarrollo del país que los acogía, no podemos circunscribirnos solamente a los pasajeros del Winnipeg, nombre mítico que, por otra parte y con todo merecimiento, se ha convertido en un símbolo de la inmigración española a Chile.

Muchos de los refugiados no pudieron dormir esa noche. Según palabras del pintor José Balmes, que fue Premio Nacional de Arte y que llegó a Chile con doce años: Era de noche en Valparaíso cuando llegamos. Toda la bahía estaba iluminada, casi nadie se movió de la cubierta hasta el amanecer. Había sol de primavera ese día. En tierra, rostros y manos nos entregaban su amistad, su bienvenida. Después de mucho tiempo sabíamos nuevamente el significado de un abrazo.

Texto: © Felipe Sérvulo

Enlaces para seguir la ruta:
Burdeos
Isla de Guadalupe
Pointe à Pitre
Puerto de Colón
Canal de Panamá
Arica
Valparaiso

22 de febrero de 2008

La odisea del Winnipeg (1ª parte)


(Winnipeg fue el nombre del barco que arribó a las costas de Valparaiso el 3 de septiembre de 1939, en un viaje que sería histórico, con exiliados políticos españoles que habían partido desde el puerto francés de Trompeloup – Pauillac, cerca de Burdeos, por iniciativa del poeta Pablo Neruda, tras la llegada al poder del general Franco una vez finalizada la Guerra Civil española).

El Winnipeg era un viejo carguero de bandera francesa que transportaba las más diversas mercancías desde África a Francia, de alrededor 5.000 toneladas. No solía llevar a más de 70 personas. Por ese motivo, se tuvieron que acondicionar sus bodegas para poder dar cobijo a los casi 2.500 refugiados que habían acudido de los más diversos puntos de Francia huyendo de la Guerra Civil española y temiendo el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Esta singular odisea fue organizada por el poeta Pablo Neruda que volvió a Chile en 1937, tras haber sido cónsul desde 1934 en Madrid y en Barcelona. Conocía, por tanto, de una forma directa la trágica situación de los republicanos españoles y había expresado en multitud de ocasiones su inquietud por ellos, como ya había indicado en su poema "Explico algunas cosas": Y una mañana todo estaba ardiendo /, y una mañana las hogueras / salían de la tierra / devorando seres, / y desde entonces fuego, / pólvora desde entonces, / y desde entonces sangre. / Bandidos con aviones y con moros, / bandidos con sortijas y duquesas, / bandidos con frailes negros bendiciendo / venían por el cielo a matar niños, / y por las calles la sangre de los niños / corría simplemente, como sangre de niños.

En 1939 gobernando en Chile el Frente Popular, el presidente Pedro Aguirre Cerda le encargó al poeta la organización del transporte de los exiliados españoles. Para ello se le concede a Neruda el título de Cónsul Especial, el cual partió hacia Francia junto a su mujer Delia del Carril, a la que sus amigos apodaban "la Hormiga", debido a su incansable actividad.

La inmensa mayoría la constituían campesinos, obreros calificados, pescadores que mucho contribuyeron al "despegue" chileno de la época. También se embarcaron algunos intelectuales debido al interés personal del poeta.

Neruda instaló su oficina en la aduana del puerto de Trompeloup - Pauillac y desde allí, junto al Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles (SERE), que estaba dirigido por el diplomático español Pablo de Azcárate y Flores, citaron a los refugiados que había en los distintos campos de concentración. La convocatoria fue los días 29,30 y 31 de julio de 1.939 y les indicaban los pasos a seguir para poder embarcar.

El 31 de julio Neruda otorgó a los pasajeros la visa, el embarque se efectúo el 4 de agosto de 1939, zarpando ese mismo día. En palabras del propio poeta: Yo los puse en mi barco. / Era de día y Francia / su vestido de lujo / de cada día aquella vez / fue / la misma claridad de vino y aire / su ropaje de Dios forestal. / Mi navío esperaba / con su remoto nombre / "Winnipeg".

Debido a la extensión del trabajo, lo editaré en tres partes, con una periodicidad semanal.
Texto:© Felipe Sérvulo
Web Fundación Pablo Neruda

16 de febrero de 2008

Entrada al castillo de Rocamora



El castillo de Rocamora data de principios del XI. Está situado en la población de Montferri (Alt Camp, Tarragona). Fue uno de los castillos fronterizos que se construyeron a lo largo del rio Gaià durante la Reconquista. En 1985 fue declarado Bien de Interés Cultural.

Texto y acuarelas: © Felipe Sérvulo
Enlace a Montferri
Mi obra gráfica en Artista de la Tierra

8 de febrero de 2008

La dama del paraguas



La Dama del Paraguas, está en el parque de la Ciudadela de Barcelona, dentro del recinto del zoo. Es obra de Joan Roig i Solé, que la realizó en 1884 dentro de las grandes reformas urbanísticas que transformaron dicho recinto con motivo de la Exposición Universal de 1888.
Durante mucho tiempo fue el símbolo de la ciudad y el modelo fue la propia sobrina del artista llamada Josepa Alimbau i Roig.
Representa a una dama que aguanta con elegancia el paraguas mientras saca una de sus manos para comprobar si todavía llueve.


Texto y acuarela: © Felipe Sérvulo
Ver más acuarelas: Artelista

1 de febrero de 2008

Felipe Sérvulo visto por el artista Javier González Gamero


Javier González Gamero me ha hecho este dibujo. Muchas gracias.
El blog de Javier

29 de enero de 2008

La Pedrera de Gaudí

La Casa Milá, más conocida por La Pedrera, es una de las obras esenciales del genial arquitecto Antoni Gaudí. La Pedrera edificada entre 1906 y 1912, fue declarada en 1984 Patrimonio Universal por la UNESCO, en ella podemos admirar toda la originalidad del autor: una estructura libre sin muros de carga y rodeada de una fachada ondulante, casi viva y desprovista, algo raro en la obra de Gaudí, de elementos decorativos en combinación con el hierro forjado de los balcones, que imitan elementos vegetales. El desván del edificio está sustentado por muros de arcos y en el terrado encontramos un derroche de fantasía con chimeneas en forma de guerreros y una variada muestra de elementos que sorprenden por el vanguardismo de sus formas.

Texto y acuarelas: © Felipe Sérvulo
Vídeo de acuarelas sobre Barcelona
Mi obra gráfica en Artelista
Arquitectura Modernista
Más sobre La Pedrera
Más sobre Gaudí

23 de enero de 2008

Génesis de una acuarela



Lentamente trazo las líneas y formo a lápiz un dubitativo e impreciso dibujo. Preparo los pigmentos humildes de las acuarelas. Con mis colores favoritos: violeta cobalto, gris payne, azul ultramar, rojo cadmio, ocre oro, tierra sombra, negro óxido de hierro o amarillo limón, me recreo y les dedico más tiempo. Los diluyo a voluntad, formo aguadas con ellos, graduaciones, tonalidades distintas… disfruto con su visión y textura.
Comienzo con pinceladas que me gustaría fueran rápidas, insinuantes, precisas, brillantes… pero van surgiendo dubitativas, dolientes y, muchas veces, espesas y oscuras.
Avanzo con dificultad y sufro con la germinación de las formas. A menudo me paraliza el miedo al error y al vacío, pero el papel húmedo y pletórico me urge. A veces paro exhausto y quiero abandonar, pero la obra incompleta gime y me reclama. Vuelvo a ella casi avergonzado, la retomo y le prometo fidelidad.
Al cabo de largas horas, la doy, a mi pesar, por terminada y la dejo secar. A veces, le agrego un breve toque de acrílico puro.
A la mañana siguiente, con las primeras luces, vuelvo a ella y la acuarela ya es otra. Los tonos se han sedimentado y dulcificado; se han apagado levemente, la acepto en su imperfección afirmada, la amo y me reconcilio, otra vez, con los colores.
Entonces me viene a la memoria uno de mis poemas:

Tenemos dentro
pequeñas constelaciones
que nos rigen.

Un orden de planetas y asteroides.

Y un dios tenaz y oculto,
que nos dicta la belleza.



Texto y acuarela: © Felipe Sérvulo
Acuarela: "Vega", de la serie "Más allá de Orión"
Mi obra gráfica: ARTELISTA

19 de enero de 2008

Como siempre



En la plaza, los sudamericanos cantan las mismas canciones románticas.

La Rambla huele a los mil olores de siempre.

Este sábado del mes de enero tan extrañamente cálido, es como otro cualquiera.

Pronto caerá la tarde sobre Barcelona. La ciudad será por el centro un ascua de luz.

Los barrios de los inmigrantes seguirán tristes, como siempre.

Llueve con mansedumbre por el Tibidabo.



Texto y foto: © Felipe Sérvulo

14 de enero de 2008

Pequeño corazón rojo (Martina)

Me dijo que se llamaba Martina, pero sabía por experiencia que seguramente era un nombre fingido. Quizás se llamaba Raquel o Judit, o tal vez tenía un nombre más corriente, como Luisa o Antonia, pero eso, probablemente, no lo sabría nunca.

Martina era muy joven, no más de 21 ó 23 años. Ojos grandes, morena, de estatura media y muy guapa. Además, era simpática y parecía buena persona. Pensé a pesar de mis dudas y de las circunstancias, que había tenido suerte de haberla encontrado.

Al entrar en la habitación ella notó mi nerviosismo pero dominando la situación, me dijo que estuviera tranquilo, luego comenzó a desnudarse con parsimonia, recreándose y luciendo con descaro su belleza, con la seguridad que le daba el haberlo hecho delante de tantos hombres, pensé en ese instante.

Al principio, sumido en el fragor de las caricias y los besos, no lo vi. Después giró y me dio la espalda, entonces pude observar debajo de su cintura un tatuaje que tenía un pequeño corazón rojo y unas letras azules que decían Carpe diem. Entre divertido y sorprendido le dije:
- Estoy de acuerdo contigo, hay que aprovechar el momento.
Ella se volvió y, por un instante, me pareció que le brillaban sus oceánicos ojos, como diría Neruda.

Me sonrió y dijo:
- ¡Hombre! ¡Por fin uno que sabe de qué va la película!
Y siguió diciendo:
-Carpe diem quam minimum credula postero.
Seguidamente levantando levemente la voz, tradujo:
- Disfruta el día, no confíes en mañana.

Por mis lecturas sabía que era un verso de una Oda de Horacio, pero al oírlo en su boca y en latín me causó una sensación que no sé describir.
Ella al ver mi gesto de perplejidad soltó una carcajada.
Me abrazó, pero ya el sabor que me llegaba de sus besos y sus caricias me supo diferente.

Texto: © Felipe Sérvulo
Foto de primeros del XX, no consta el autor. De mi colección particular.

5 de enero de 2008

María, "queridísima e inolvidable María"

Ella me mira en la distancia. Es joven, muy joven y guapa, tiene los ojos grandes y su mirada transmite paz. La armonía de su semblante inspira ternura, más que concupiscencia o lascivia o cualquier otra sensación. Sonríe levemente, casi con timidez (pienso) y sus labios entreabiertos parecen que vayan a preguntarme algo que jamás tendrá respuesta.

Me doy cuenta que lleva puesta una estrecha cinta en el pelo y sus cabellos rubios forman una larga melena, con raya en medio, que le llega a la altura de los hombros. Tiene, también, un hoyuelo en la barbilla, que hace a las personas guapas, como ella, más graciosas.

Sé que se llama María “queridísima e inolvidable María” y que su amado se llama Fortunato, nombre que quizás, desde nuestro absurdo egocentrismo, nos parece algo chusco, pero que, seguro a ella, le debe de parecer digno y apropiado, pues es el nombre de la persona a la que quiere.

Fortunato le dice a María, que no va a poder estar con ella el día de fin de año lo que, lógicamente, le produce desasosiego y dolor, “pues te quiero mucho, demasiado para ser posible. Si supieras cuan triste estoy al ver que estamos separados y no puedo decirte de palabra lo que mi corazón siente precisamente el día en que tú, tal vez, dejando a un lado las tristezas, parezca que estás alegre junto a los tuyos. Cuanta es mi pena y que grande es mi deseo de que llegue la hora y el día en que estés conmigo. Poco me queda decirte, sino que mi corazón experimenta un gran alivio cuando te mando mis recuerdos y quiero repetirte hoy una vez más que ni en un solo momento tu imagen querida se aparta de mi imaginación”.

Miro a hurtadillas a María y de pronto me doy cuenta de la tristeza infinita que le embarga. Estoy seguro de que siente cerca, a pesar de la distancia, a Fortunato y no sé por qué, pero quiero creer que lo está evocando.

(Existes. Porque veo el rayo inacabable de tus ojos. / Y sé de tus oráculos. / De cuando invades la penumbra e iluminas la ciudad infinita / y me retomas desde un vaho de crisantemos.

Promiscuo sabor a ti. / A tus ojos como labios. / Me besas si me miras. Festejo la libertad de saberte. Malvasía en tus palabras. / Malvasía y domingos / en tus silencios. / Sólo te pierdo en la derrota. Me apasionas y te busco. / No te encuentro nada más / que en los recuerdos).

Sigo mirando a María, pero algo me dice en mi interior que no debo de continuar haciéndolo. Que estoy, en cierto modo, violentado algo íntimo y sagrado y que debo de guardar esas palabras y dejar de mirar a María, de belleza sosegada, intemporal e ingenua. De sonrisa triste, distante y color sepia.

Antes de guardar la carta y la foto, miro la fecha en el desvaído matasellos del sobre, entonces noto un leve hormigueo en el estómago: Barcelona, treinta de diciembre de 1903.


Texto: © Felipe Sérvulo
Foto: obra derivada de autor anónimo, principios XX

13 de diciembre de 2007

Con mis mejores deseos

Buenas fiestas y que 2008 os traiga todo lo bueno

video

2 de diciembre de 2007

Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia...

Texto (parcial): Blade Runner de Riddeley Scott, 1982
Acuarela: Felipe Sérvulo

11 de noviembre de 2007

Por Barcelona

Marcho de viaje por un asunto literario hasta mediados de diciembre. Os dejo mientras tanto este montaje que he hecho con algunas de mis acuarelas.
¡Hasta la vuelta!.

video

Si queréis ver más obras mías, las encontraréis en:
Artelista

20 de octubre de 2007


Imagen: Big Bang, acuarela y acrílico, de mi serie Más allá de Orión

25 de septiembre de 2007

UN BARRIO DONDE LA HISTORIA SE PALPA: LA RIBERA, DE BARCELONA

Hace años un locutor de Radio Barcelona, del que no recuerdo el nombre, repetía en su programa que “la ciudad es un millón de historias”. Lo cierto es que por poco que tengamos curiosidad, encontramos lugares en nuestro entorno donde la Historia (con mayúscula) y las historias (el “hecho” cotidiano), están presentes e interrelacionados.

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